PERÚ- VALLE SAGRADO INCA
Ya tocaba ir despidiéndose de la región de Cusco, dónde estábamos pasando una temporada. Días tristes, de monotonía, de añoranzas. Días alegres, de experiencias increíbles...pero todos esos días han formado algo único e irrepetible. Una experiencia para nuestra memoria imborrable. Festejamos como dos lugareños más, varios días festivos durante nuestra estancia, llenos de colores, agua y danzas. Tuvimos visitas, de gente conocida, o tardes y cenas con gente que hasta el momento no lo era. Que alegría recibir en el hotel a alguien de tu tierra, gallego y con el que las conversaciones gastronómicas podrían haber durado horas, hartos de tanto arroz, hablar de un simple plato de alubias se nos hacía la boca agua. Jacobo, fue corto pero un verdadero placer, donde quiera que estés, espero que hayas disfrutado del que después iba a ser tu viaje. Esperamos volver a verte en algun lugar del planeta. Nos olvidamos por un momento de nuestro trabajo y volvimos a ser turistas. Que ...